El verdadero sentido de la vida es vivir, como los peces del mar que no se preguntan el día en que morderán el anzuelo.
domingo, 23 de marzo de 2014
Hacia una pedagogia amorosa.
En su acepción primaria el termino pedagogía proviene de paidos [niño] y gogia (“conducir” o “llevar”), sin embargo su connotación a lo largo de la historia se ha transformado, entendiendo a lo largo de los años que pedagogía es un conjunto de conocimientos que buscan incidir en la construcción academica de un sujeto.
Soy Educador desde el año 2000.
Cuando mencioné mi deseo de ser profesor, atónitas la mayoría de las personas dijeron: ¿Para qué?.
"Te morirás de hambre... y lo peor terminarás con piedras en el hígado, por supuesto al final nadie te lo agradecerá?.
¿Para qué?. No sabía bien para qué, quizá la pregunta debió ser ¿Porqué?.
Había disfrutado aprender en mis años de estudiante de grandes personas que con su ejemplo me inculcaron que "enseñar no es malo".
¿Cómo lo hicieron?
Enseñando, enseñaban enseñando.
La persona que me introdujo al mundo de la docencia, dijo. ¡Hazlo, total, echando a perder generaciones, se aprende!.
No refuté, solo opiné que el comentario era irresponsable.
Una ley de oro que en algún lado leí, dice "no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran", entonces, si yo enseñaba de manera superficial, pensando estaba bien, aceptaba una ausencia de valores humanos, practicando la corrupción de "haz como que trabajas y haz como que aprendes", eso no es en ningún modo sano, eso no era digno de mi.
Lo que siguió fue que eduqué como me gustaría que lo hicieran conmigo.
¿Cómo?
Practicando el respeto a la diferencia y demostrando un significado. "Educarse es liberarse".
Educarse para conocer más, otras realidades, otros mundos.
¿Si me preguntasen hoy de nuevo?
Mi respuesta sería en termino simples, para ayudar a ese niño que fuí.
La pedagogía desde mi punto de vista es ayudar a obtener el éxito al niño que fuimos, y que aún estamos a tiempo de amar.
Los modelos educativos de la antiguedad han usado el método de la represión y el castigo, han transformado mentes a base de presiones psicológicas, empleando la autoridad como guía, como ordenamiento de ideas que bien pudieron ser originales, las han esculpido para ser medianas y ordinarias.
Muchos procedimientos en la escuela tradicional han abusado de su autoridad, se han enseñoreado tanto que han olvidado una realidad "Todos somos iguales, en un fin".
Cuando una persona que es docente ejerce su actividad en forma despota y se siente superior, falta a un valor universal: "La humildad".
El que enseña debe recordar. "Alguna vez, yo fuí ese sujeto, igual al que hoy educo, fuí similar antes de ser quien soy hoy, un ser nuevo, y todo gracias a la educación".
Seguimos en automático tantas verdades falsas que dañan o destruyen. Porque no rectificar y seguir una verdad. "Se puede vivir siendo ignorante, pero se es más feliz educado".
Parafraseando la alegoría de la caverna del filósofo Platón: eduquemos a otros, devolviendo el favor que nos han hecho algunos, aquellos que nos han liberado. Rindamos el tributo a la humanidad que ha evoucionado para bien, aquellos seres que han dejado de ser ciegos y ayudan a otros a apreciar la luz y a no tenerle miedo a esa luz, la luz del entendimiento.
En una entrevista realizada al educador y filósofo Claudio naranjo, que puede verse en: https://www.youtube.com/watch?v=rMgLYqcX0_U se le pregunta.
- ¿Que nos falta aprender como humanidad?
- Indudablemente a amar.
He ahí el planteamiento central de esta reflexión, amar como nos gustaría ser amado.
¿Porque no intentar amar (en el sentido cristiano del concepto) a nuestros educandos?.
Por último quiero decir, que todavía no me muero de hambre y si ocurriera lo haré feliz, sobra decir que no creo que tenga ni por asomo y causa de mi labor, piedras en el hígado.
domingo, 16 de febrero de 2014
Camila
La primera vez que fui a visitar a Xocoyotzin a su nueva casa, Camila, su esposa llegó tarde; pasaban de las once de la noche.
Al llegar saludó despreocupada.
Camila, cuando supo que era amigo de toda la vida del Xoco, como si hubiésemos comido juntos la semana pasada preguntó: ¿Te quedas a cenar?. Xoco y yo, ya habíamos comido unos hot- dog con agua de tamarindo, que él había preparado como buen hombre de hogar...“Entonces un vino”, propuso.
Bebimos cada uno en su lugar. Desde su esquina cruzó las piernas mientras con la mano libre espantaba inexistibles insectos.
- Asi que tu eres Alejandro Amir
- Si no te parece mal. Contesté
Charlamos de cómo se habían conocido, de la suerte que tuvo de que Xocoyotzin le hubiese dado clases desde el quinto semestre, “mi mejor maestro en todo” río. “Te imaginé menos moreno”, dijo refiriéndose a mi: “tienes nombre de artista, pero blanco”.
- ¿Cuántos años tienes?
Miré a ambos como buscando una explicación, no era el tema mi edad, ninguno me devolvió la mirada.
- Treinta y tres
- Ah eres menor que yo, un año.
A ratos no sabía que decir, pues ambos tenían habilidad para hacer chascarrillos de cada anécdota que les contaba, exagerando la risa de situaciones poco hilarantes.
Camila argumentó: “la realidad de la vida de cualquier creador es la hipocresía y política, tienes a fuerza que celebrar a alguien para que ese un día se digne compartir un poco de su luz sobre ti, te enaltezca y entonces, invoques tu propia gloria, de lo contrario serás toda la vida mediocre”.
A la una de la mañana, consideré suficiente mi estancia y me despedí, creyendo que me invitarían a hospedarme ahí en su residencia.
En la puerta:
- Que descanses, dijo él
- A ver cuando escribes un cuento sobre mí, dijo ella
- Buenas noches, dije.
Ya en el coche un tanto excitado por las copas de alcohol, intentaba no ceder al mareo que subía por los dedos puestos al volante.
Tres días después me había mencionado en su muro de facebook, me seguía en el twitter, me había pedido el correo electrónico y dirección de la casa.
Contesté cortésmente sin prestar tanto interés. De mi probable amistad con ella tendría que estar presente Xocoyotzin.
Envió una dotación de libros sobre temas de sociología y estudios culturales. Sabiendo que era la hora en que ambos estarían en casa, llamé a las once de la noche para agradecer el gesto.
Un mes más tarde volví de visita, esta vez, era ella la que estaba en casa y Coyotzín ausente. Mientras terminaba de alimentar al bebé, me dijo “tomate algo mientras llega Coyotzín”, fui a la vitrina y me serví un whisky muy rebajado para que no se notase que no tenía ganas de beber.
Camila terminó de acostar al bebé dormido y cuando me tuvo cerca me abrazó cual íntimos de varias décadas. Su talle era macizo, el vestido de flores amarillas, con olanes acentuaba su coquetería.
- Me gustaría que aceptases te presente a mis amigos intelectuales, les he mandado a leer tu blog y han aceptado que no eres malo. ¿Qué opinas?
Bebí como si eso me impidiera hablar.
Continuó.
- Nosotros hemos apoyado a tanto talento que no encuentra las puertas fácilmente, te doy algunos nombres, Nelson Palacios, Yuria Mandujano, Pepe Gálvez… por eso pienso que estaría bien que no perdieras el vínculo con nosotros.
Cuando decía nosotros, se tocaba la parte debajo de la mandíbula donde los hombres llevamos “la manzana de Adán”. Pregunté por Coyotzín, dijo: “no me contesta desde las tres de la tarde, esa es la señal de que aparecerá en la madrugada de mañana”.
Se acercó decidida, me rodeó la espalda y sentí además de su aliento alcohólico, sus senos.
- Tú qué dices… es ahora, porque quizá más tarde será tarde.
Besó mi boca con maestría, imaginé un descuartizador en su brutal oficio y con prisa.
Sorprendido, me deje envolver por la impetuosa afrenta de su instinto.
- ¿De qué se trata esto?. Te imaginas las consecuencias, dije.
- Se trata de que te permitas conocerme, aseguro doble satisfacción, te presentaré a mis amigos artistas, entrarás a un círculo especial de intelectuales y podrás destacar en el mundo al que perteneces, el periodismo y la literatura. Y lo demás tú ya lo sabes.
Recordé a Coyotzín en aquellos días de estudiantes, alcoholizado hasta las uñas. ¿Se merece una mujer así, pensé? Probablemente, pero no se merece un ex amigo más, eso no pasará conmigo.
Me alejé un poco y dije,
-No estoy de acuerdo. Gracias. Así lo dejemos. Así estoy bien. No quiero lo que me das.
- No seas Tonto Alejandro Amir, tienes todo para el éxito, tienes casi todo, lo último es lo de menos, yo te ayudaré. Sonrío y volvió a entornarse en mis costillas.
Viéndome a los ojos dijo:
-“Tuve un sueño, en el que si me rechazaba alguien como tú, se iría al carajo mi suerte en el amor. Tengo una obsesión por los hombres un año menor que yo, no espero a que ellos lo hagan, los cortejo. No dejes que se cumpla mi sueño, sí?”
Muy seguro, le dije
- Creo que no. No serán así las cosas. ¿Ok?. Pero sabes qué, ya tienes tú, tu cuento, solo deja que lo escriba.
Furiosa, giró sobre sus talones, diciendo.
- Pinche Putito, lo sabía, hasta el pinche nombrecito lo tienes de puto. “Mi cuento, mi cuento”, a la verga tú y tus cuentos. Pinche negro sigue de mediocre.
jueves, 13 de febrero de 2014
El rincón de Marco Aurelio
Tapachula es para el continente americano, lo que para los caballeros, el órgano sexual de una mujer: Un exquisito manjar. Eso es lo que continuamente pronuncia un bohemio escritor tapachulteco, compara el talento de los costeños con la estirpe de Gabriel García Márquez, "afortunados somos de ser un Macondo perenne".
En esta "Perla del Soconusco", hay un bar que había deseado conocer, por lo que contaba el escritor Marco Aurelio Carballo, "Mi madre me engendró, pero "la mesa redonda"> me acabó de criar"; el día en que nos invitó a López Ventura, Cinthya y a mi allá por el año 2011, lamenté no acompañarlos, padecía una gastritis con colitis, lo cual me hizo pensar que estaba cerca el fin de mis días.
Este doce de febrero del 2014, a las cuatro de la tarde cuando me hallé libre entre la novena y once calle sobre la primera norte, dije iré por la botana al primer bar que se halle cerca de mi; creí sería difícil encontrar el que me interesaba, pasaron dos muchachos cargando una marimbita cosa casual en esta ciudad, músicos ambulantes que sobreviven de lo que los lugareños ofrecen, los seguí y me condujeron directamente ahí, a la Mesa Redonda.
Entré y busqué una mesa, me tocó una pequeñita. En medio de cada sala hay una mesa redonda grande, pero esa es para cuando los bebedores van en grupo. Mi mesita redondita en una esquina quedaba bajo un altar de reconocimientos entregados a ese lugar donde se han reunido por más de 60 años, tantos y tantos ciudadanos tapachultecos, entre ellos artistas, periodistas, escritores y músicos reconocidos internacionalmente.
Luego de terminar la primer cerveza y dar la primer propina a los ejecutantes de la marimba me atrevo a contemplar con detenimiento todo el espacio. Se acerca a saludarme Francisco Solares conductor del noticiario "Día a Día" y propietario de la mesa redonda:
- ¿Qué tiene la mesa redonda, que lo vuelve tan especial para todos?
- Yo creo que su arraigo, son sesenta años de servicio, y tantas historias.
- ¿Hay algo más?
- La publicidad que nos ha dado el escritor Marco Aurelio Carballo, pues nos ha distinguido al mencionarnos continuamente en sus colaboraciones en distintos medios donde él escribe, él era amigo de mi padre y mi padre le tenía alta estima, por lo que un lugar de este bar lleva su nombre: el rincón de Marco Aurelio.
- ¿Qué tipo de bebedor es Marco Aurelio
- Ya no bebe, si supiste que le extrajeron un tumor cerebral. En noviembre del 2013 vino con tres grandes amigos y tomó solo refrescos, dicen vino a llenarse de Tapachula, porque al salir de acá fue a tomar unos helados en "Helados Irma", dio dos vueltas al parque y volvió al Df, muchos creen que esa fue su despedida. No sé si vuelva por acá, aunque aqui siempre le estaremos esperando.
Cuando bebía, nunca se le vio un desfiguro, un tipo solemne, brillante, sobrio.
Asistí un año a clases con Marco Aurelio Carballo en el taller de narrativa que impartió en las insstalaciones de la Casa de la Cultura, una persona conocedora de literatura y periodismo, hombre de mundo, culto, de palabras sencillas y precisas. Cinthya dijo al conocerle, me gusta, tiene cierto parecido con Mario Vargas LLosa. Cuando lo entrevisté ¿Porqué escribe usted?, dijo, por el placer de liberar neurosis.
Publicaba hasta hace no mucho su columna #Turbocrónicas, y posteaba en el blog: "Diario de un Reportero Neuras", tiene una decena de libros publicados, ahora prepara “El último protomacho, creativo y perfeccionista, en el país de las colas sin fin y las narices de mango”.
Ha sido galardonado múltiples ocasiones por los gobiernos del estado en turno y por distinas asociaciones culturales en el país.
Paco solares me invita a hacer el recorrido y apreciar cada una de las placas conmemorativas que indican un acontecimiento importante, sobresale el que dice: "Aquí se presentó la novela de Bethoven del escritor tapachulteco Marco Aurelio Carballo; ¡salud!". En esa placa aparecen como integrantes de una fundación cultural del Soconusco los nombres de Roberto López Moreno, Hernán Becerra Pino, Rafael Ramírez Heredia, entre otros.
Disfruto de este templo de la bohemia, sé que es el descanso para el alcohólico campechano.
"Yo también escribí algo, contagiado por tantos escritores, se llama la montaña dorada", me obsequia un ejemplar.
Pido otras dos y seguimos charlando
- ¿Tu mejor amigo periodista?
- Luis Cerdio
- ¿Amigo político?
- Manuel Velasco Coello
- ¿Tu mejor amigo escritor?
- Marco Aurelio Carballo.
Antes de pagar la cuenta, agradezco, echo de nuevo el vistazo a ese rincón de MAC, le extiendo el pulgar y le digo: ¡Salud!
En esta "Perla del Soconusco", hay un bar que había deseado conocer, por lo que contaba el escritor Marco Aurelio Carballo, "Mi madre me engendró, pero "la mesa redonda"> me acabó de criar"; el día en que nos invitó a López Ventura, Cinthya y a mi allá por el año 2011, lamenté no acompañarlos, padecía una gastritis con colitis, lo cual me hizo pensar que estaba cerca el fin de mis días.
Este doce de febrero del 2014, a las cuatro de la tarde cuando me hallé libre entre la novena y once calle sobre la primera norte, dije iré por la botana al primer bar que se halle cerca de mi; creí sería difícil encontrar el que me interesaba, pasaron dos muchachos cargando una marimbita cosa casual en esta ciudad, músicos ambulantes que sobreviven de lo que los lugareños ofrecen, los seguí y me condujeron directamente ahí, a la Mesa Redonda.
Entré y busqué una mesa, me tocó una pequeñita. En medio de cada sala hay una mesa redonda grande, pero esa es para cuando los bebedores van en grupo. Mi mesita redondita en una esquina quedaba bajo un altar de reconocimientos entregados a ese lugar donde se han reunido por más de 60 años, tantos y tantos ciudadanos tapachultecos, entre ellos artistas, periodistas, escritores y músicos reconocidos internacionalmente.
Luego de terminar la primer cerveza y dar la primer propina a los ejecutantes de la marimba me atrevo a contemplar con detenimiento todo el espacio. Se acerca a saludarme Francisco Solares conductor del noticiario "Día a Día" y propietario de la mesa redonda:
- ¿Qué tiene la mesa redonda, que lo vuelve tan especial para todos?
- Yo creo que su arraigo, son sesenta años de servicio, y tantas historias.
- ¿Hay algo más?
- La publicidad que nos ha dado el escritor Marco Aurelio Carballo, pues nos ha distinguido al mencionarnos continuamente en sus colaboraciones en distintos medios donde él escribe, él era amigo de mi padre y mi padre le tenía alta estima, por lo que un lugar de este bar lleva su nombre: el rincón de Marco Aurelio.
- ¿Qué tipo de bebedor es Marco Aurelio
- Ya no bebe, si supiste que le extrajeron un tumor cerebral. En noviembre del 2013 vino con tres grandes amigos y tomó solo refrescos, dicen vino a llenarse de Tapachula, porque al salir de acá fue a tomar unos helados en "Helados Irma", dio dos vueltas al parque y volvió al Df, muchos creen que esa fue su despedida. No sé si vuelva por acá, aunque aqui siempre le estaremos esperando.
Cuando bebía, nunca se le vio un desfiguro, un tipo solemne, brillante, sobrio.
Asistí un año a clases con Marco Aurelio Carballo en el taller de narrativa que impartió en las insstalaciones de la Casa de la Cultura, una persona conocedora de literatura y periodismo, hombre de mundo, culto, de palabras sencillas y precisas. Cinthya dijo al conocerle, me gusta, tiene cierto parecido con Mario Vargas LLosa. Cuando lo entrevisté ¿Porqué escribe usted?, dijo, por el placer de liberar neurosis.
Publicaba hasta hace no mucho su columna #Turbocrónicas, y posteaba en el blog: "Diario de un Reportero Neuras", tiene una decena de libros publicados, ahora prepara “El último protomacho, creativo y perfeccionista, en el país de las colas sin fin y las narices de mango”.
Ha sido galardonado múltiples ocasiones por los gobiernos del estado en turno y por distinas asociaciones culturales en el país.
Disfruto de este templo de la bohemia, sé que es el descanso para el alcohólico campechano.
"Yo también escribí algo, contagiado por tantos escritores, se llama la montaña dorada", me obsequia un ejemplar.
Pido otras dos y seguimos charlando
- ¿Tu mejor amigo periodista?
- Luis Cerdio
- ¿Amigo político?
- Manuel Velasco Coello
- ¿Tu mejor amigo escritor?
- Marco Aurelio Carballo.
Antes de pagar la cuenta, agradezco, echo de nuevo el vistazo a ese rincón de MAC, le extiendo el pulgar y le digo: ¡Salud!
jueves, 26 de diciembre de 2013
Sí
Aún así, como el único placer que no comienza con "C", es también conveniente recordar que hay que ser equilibrado pues abusar de este, nos provoca obesidad, depresión, anemia entre otras cosas. Es bueno dormir solamente si estás con vida, porque sería lamentable creer que dormiremos más cuando muramos.
Si amas a alguien déjalo dormir, nomás tantito y por las noches.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Metas
"No tengo metas por cumplir, están todas cumplidas" dice mi padre luego reflexiona un tanto y agrega, deseo tener salud para ver realizar las de ustedes.
"Yo quiero cambiar de coche, dice Nelson"
Y, tú, me señalan, "bueno, espero poder cambiar de domicilio, construir mi propia casa, eso quiero para el 2014".
Los que escuchan aplauden cuando alguien termina de decir algo. . .
Eso en cuanto cosas materiales.
Sandry dice, "espero tener suficiente dinero para llevar de paseo a mis padres a Cancún, y estoy llenando mi cochinito".
Aplaudimos y agrego: ok, también yo empezaré a llenar el mío.
Espero también ser buen ejemplo de mis hijos, que no les falte en su desarrollo y crecimiento. Interiormente también pido paz para mí. Paz como la oración de la serenidad, "Dios concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que si puedo, y sabiduría para discernir la diferencia".
Pienso que eso deberían pedir todas las personas del mundo, más que riquezas y milagros económicos, tener emociones de autorealización y plenitud. Se necesita muy poco para eso, únicamente un ejercicio de humildad y filosofía práctica.
Y también: quiero no quitar el dedo del renglón con respecto a una casa propia.
lunes, 16 de diciembre de 2013
“La empatía, un valor del periodismo: Susana Solís Esquinca”
Mi llegada a Huixtla fue con el objeto de ser testigo del reconocimiento que se le entregaría a personajes destacados en el mundo de las letras y el periodismo, entre ellos Roberto López Moreno, Susana Sólis Esquinca, José Luis Castillejos Ambrocio y Natalia Guillermina Leal Fleische, en el marco del festival de la piedra realizada del 13 al 15 de diciembre.
Me trasladé por carretera unos 90 minutos e ir al entrar a la ciudad preguntando por el auditorio de la Unicach, sede elegida por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas para efectuar tal reconocimiento.
Vi a varios amigos promotores de la cultura en Chiapas, Lupita Ovalle, Claudia Briones, Florentino Pérez y Oscar Palacios, entre ellos. Quería entrevistar a todos, pero sabía que era por razones de tiempo casi imposible, así que me enfoqué en una: Susana Solís Esquinca.
Nació en Tuxtla Gutiérrez, estudió Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad Veracruzana. Se inició en el periodismo en 1983 como reportera y posteriormente como columnista en El Universal de Veracruz. Entre sus principales trabajos destacan la primicia y cobertura del conflicto armado en 1994, sobresaliendo la primera entrevista al subcomandante Marcos y enfrentamiento en las comunidades de la zona de conflicto.
Después del típico saludo y presentación, pregunto
- ¿Uno escribe reportajes para obtener un reconocimiento?.
- No, uno hace reportajes por iniciativa propia o porque te lo encarga el medio para el que trabajas, pero en la medida en que uno sabe que con su trabajo contribuye a la solución de un conflicto, o muestra las bases para entender un fenómeno social. Pero no, nunca es la mira obtener el reconocimiento.
- ¿Qué es lo que más te impresionó del viaje al lomo de la bestia, el reportaje por el que hoy se te entrega este reconocimiento?
- La historia de los migrantes es una historia desposeídos, cuando uno mira la ilusión por culminar con éxito su viaje y conoce las historias sobre vejaciones y maltratos hacia todos aquellos que son indocumentados en un territorio extranjero, el dolor callado o manifestado, mujeres embarazadas, niños y ancianos en condiciones inhumanas, en esta travesía feroz, y que ninguna autoridad en México haga algo por atender estos derechos humanos.
- ¿Qué nos puedes decir sobre la objetividad?
- El asunto de la objetividad es muy subjetivo, cuando un periodista se despoja de sensibilidad, despoja también al periodismo de un valor, el valor de la empatía. Uno escribe cada palabra como pieza de nuestro pensamiento y nuestras emociones transmisibles por supuesto. Pero cuando uno escribe debemos recordar que se escribe con el cerebro y los dedos conectados.
- En el año dos mil trece, Susana Solís es nombrada Directora del Sistema Chiapaneco de Radio y Televisión. Aún así…¿Sigues siendo periodista?
- Toda la vida, tenemos una pasión inacabable por el servicio de comunicar.
- Tu mensaje para los que se inician en el periodismo…
- Que no lo hagan creyendo que van a ser ricos. Los periodistas que obtienen ingresos extraordinarios generalmente se corrompen y que lean, que lean mucho, porque el énfasis de esta profesión está en la amplia cultura general requisito indispensable.
Agradezco y me despido, mientras me voy recordando una respuesta, “la pasión por comunicar hace que seamos periodistas toda la vida”.
lunes, 9 de diciembre de 2013
La radio y yo
Que Dios tan chingón que con sus mensajes organizaba las guerras, incitaba a la rebelión o emigración de un pueblo, mandaba a sus súbditos y contagiaba la fe a quien lo escuchara, que Dios con poder y que poder en sus palabras, tanto que logró engendrar a través de su voz a un ser mortal y a la vez bendito.
Eso era lo que pensaba al conocer los relatos bíblicos que mi abuela me transmitía, solo Dios con ese poder, esa capacidad de influencia y transformar el mundo.
Dios que mandó a Abraham a sacrificar a su hijo, Dios que ordenó a Moisés liberar Israel, Dios que convenció a miles y millones para ver lo que él quiso que vieran.
La comunicación oral es la herramienta predilecta de los oradores, mucho tiempo la humanidad solo contó con eso, por algo sigue siendo la más valorada.
Y, sabedor de ese poder yo esperaba ver más señales de su efecto, de sus causas y consecuencias.
Cuando escuché por primera ocasión la radio, en la primer parte de la década de los ochenta, ya sabía de la televisión y pensaba que solo eso existía, al fin una conexión con la modernidad en mi natal pueblo.
Una de las vacaciones de esas que duraban dos meses, como obsequio por la obediente y mansa rutina de todos los días nos íbamos al rancho de los tíos, un lugar cerca de Huixtla, a orillas del río negro.
Ya la escasez de luz eléctrica impedía seguir disfrutando de la convivencia con los primos y amigos, había que ir al descanso, y desde una grabadora pequeña salió la voz del conocido conductor Paco Stanley, anunciando; "Aceite Roshfrans, para su carro el alma de su motor", en ese tiempo tendría unos ocho o nueve años. Recuerdo que le pregunté a mi madre, ¿apoco está don Paco Stanley en la KQ de Huixtla?, ella riendo dijo, que no, que ya estaban las cápsulas de su voz grabadas desde México y solo la reproducían cada cierta vez.
En casa habían muchas referencias a la voz, mi padre era orador en su comunidad, habían grabaciones de algunos discursos de compañeros suyos. Mi mamá decía que yo me tardé mucho en aprender a hablar, no porque no pudiera articular sílabas, si no porque la fuerza y el tono de mi voz, hacía que no fuera entendible ese sonido.
¿Cuando decidí ser locutor?.
En la secundaria, mis maestros me alentaban a participar en oratoria o en poesía, cosa que no era fácil, pero si me provocaba curiosidad, por ir más allá, por dominar esa habilidad comunicarme, expresar e influenciar a otros.
El hecho de que me llamasen para decir las palabras de bienvenida a fulano de tal, o que dijese un mensaje a los que apenas llegaban a esa escuela, fueron mis principios, fue la semilla que me alentó a lo que más tarde sería mi profesión.
La voz y su modulación logra provocar emociones, provoca la histeria o la paz, a mi me gusta lo que ha ocurrido conmigo. He visto que a cabina han llegado regalos de gente que ni conozco, ha habido en los buzones cartas con mensajes positivos y, ocurrió dos o tres veces en mi juventud, chicas atraídas por mi voz, llegaban a ofrecer su corazón.
La locución es muy atractiva, exige creatividad, requiere autenticidad, implica ser honesto, amable, respetuoso, tolerante, la locución y la radio me han acompañado varios días de mi vida, ha sido un muy buen regalo.
Ingresé a este medio formalmente en el año 2000 en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, de ahí hasta hoy he difundido mensajes informativos y de entretenimiento, me he ausentado algunas veces, pero siempre he estado enamorado de este oficio, que hoy día gracias a los amigos me mantengo emitiendo al aire .
Le tengo un gran cariño y un gran respeto al micrófono, siempre que salgo al aire, me inspiro para tener la frescura y la emoción de mi primer vez, quizá no los nervios, pero si la emoción de estar transmitiendo algo que para más de uno será importante.
y como dijo no se quién, ¿Qué fuera de mi sin mi trabajo en la radio, si no sé hacer otra cosa?.
No me queda más que decir: "Por habernos dado el donde la palabra y su poder, Dios bendiga a Dios".
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