El verdadero sentido de la vida es vivir, como los peces del mar que no se preguntan el día en que morderán el anzuelo.
miércoles, 17 de junio de 2015
martes, 12 de mayo de 2015
La industria de la felicidad
No es sencillo ser feliz, eso es
lo que nos ha hecho suponer la sociedad con sus complicados procesos de
convivencia y entendimiento.
¿Por qué estaremos tan
necesitados de estímulos artificiales y accesorios
para ser feliz?
Hay distintas formas de ser
feliz, para algunos es la paz y el equilibrio con la naturaleza, para otros es
el constante roce físico con quien esté disponible.
Es una obligación ser feliz, pero feliz según la mirada de la industria.
El beneficio de la modernidad: La
paradoja con todos y sin ti.
Cuántas almas desquiciadas, cuánta
suave tortura resignada practicamos al enrolarnos en el día a día repitiendo
conductas alejadas del concepto real del amor que es la base de la amistad.
Sacrificamos nuestro intelecto
por las emociones, seguimos al pie de la letra: “Lo simple es fácil y
ordinario, lo rebuscado es lo que de verdad importa”.
Esta carrera de la felicidad
incluye incertidumbres, premios y
autocastigos, es prácticamente el juego de serpientes y escaleras. Sin embargo
para mi ser feliz incluye salirse de la carrera, de esa feroz competencia en la
que se nos indica que hacer y qué no hacer para ser gente normal, aceptable,
popular, digna y merecedora de felicidad.
¿A qué me refiero?
Ahora con la aparición de redes
sociales, algunos te dan agregar no para aprender de ti, no para interactuar,
no para saludar o entablar una comunicación, lo hacen porque el símbolo amigo
de “Alguien” les da una etiqueta de sociable, saludable, amigo, feliz y normal,
esa “etiqueta” es el reconocimiento que
buscan, y obtienen según la virtualidad, sin embargo no hay ni un solo asomo de
consciencia de ser mejor porque tienes el compromiso de la amistad.
¿Porque la amistad genera un
compromiso?. ¿Es cierto?
Entonces cuando tenemos tanta popularidad, tantos seguidores
virtuales, tantas muestras de aceptación virtual caemos en el triste juego de
la máquina de hacer amigos irreales, nuestras emociones están capturadas o…
sometidas a la orden: “participa y existe, luego entonces tendrás motivos para
ser amistable,”. Pero no hay un compromiso con nadie, es sencillo, ¿Quieres o
no quieres existir en la red, para ser feliz?.
Viene a cuento esta reflexión,
porque hace unas horas, una amiga virtual publicó en su muro: “Honestamente
deseo menos amigos virtuales y más amigos reales, me conformaría con al menos
uno, aparte de Migue, que realmente estuviera presente, alguien, no se, si soy
tan mala persona que no merezco tener "amigos" y la verdad de todo es
que ya me canse de mendigar cariño. Yo soy de esas personas que cruzaría la
ciudad para ver a una amiga sin importar que sólo para estar con ella y decirle
que la quiero, pero creo que eso ya no se hace, es más ni siquiera en una
llamada pueden gastar. Nunca me he sentido de mi edad, tal vez, ese sea mi
problema, yo soy de otro tiempo en donde se valoraban más a las amistades,
pero, ya que, no se puede tener todo en la vida.”
Y yo me identifiqué con eso, eso
es lo que también pienso, y quizá no viene muy al caso, pero he de contar que
yo si he hecho un viaje para ir a ver a una amistad, yo no solo atravesé una ciudad,
sino también un estado para estar de cerca con quien nos brinda serenidad al
compartir la tristeza y la amargura, y eso creo es felicidad, al menos para mi.
Por ese pensamiento el de Alma Campa, es
que creo que hay y habemos tantos que deseamos librarnos del paradigma de la
amistad, según el concepto actual de la era digital.
Conviene entonces que seamos más
escépticos ante las veleidades de lo virtual, más conscientes y un poquito
rebeldes con los tristes juegos de la industria de la felicidad, la
insoportable máquina de hacer amigos.
viernes, 20 de marzo de 2015
Good for nothing...
El Buen humor que uno puede tener una mañana cualquiera es ocasionalmente provocado por una melodía o un recuerdo, en mi caso ambas.
Son las nueve y treinta minutos, he ido antes a dejar a la
escuela a mi hijo mayor, voy conduciendo un vehículo y me acerco al lugar en
que esperaré a Vicky saliendo de trabajar, he puesto la misma melodía en el
estéreo desde ayer a las 8 de la noche justo cuando salía del trabajo.
El arte por el hecho de serlo no necesita explicación ni
justificación, eso me digo cuando intento traducir literalmente el tema “Bueno para nada”, en México esa frase tiene
una connotación de un ser despreciable por ser precisamente un haragán sin
oficio. Pienso que transmitirá la letra, ¿cuál será el sentido?.
Imagino hacer un vídeo con esa música, en el que un
motociclista vaya y venga paseando sorteando paisajes, contemplando lo que
sucede a su paso, el viento rebota en su rostro, la despreocupación es su
bandera, un bueno para nada que no lo arruina nada y tampoco hace daño a
alguien.
Me gustaría hacer una descripción en forma elegante y real
sobre el sonido, el ritmo, los acordes, la brillantez de la música y la voz de
la canción “Good for nothing” de Solomón Burkle, la oigo otravez y descubro que
aparece en segundo plano una guitarra eléctrica con ciertos riffings. ¿Está
bien dicho?, que a pesar de estar en un bajo nivel se distingue y le brinda una
armonía muy reposada casi en la tercera parte.
Cuando me gusta la pieza música prefiero escucharla diez
veces diez, espero encontrar el hastío o la sublimación. Por supuesta la buena
música no cansa. Recuerdo otra ocasión en la que también hice lo mismo con un
tema del cantautor español Joaquín Sabina “Ahora que”… esa noche hacía un
berrinche porque mi chica había salido a bailar con un ex novio, era el año 2000
y yo tenía 21 años.
Llegué a mi cuarto donde mi cama eran solo dos tablas juntas
sobre cuatro tabiques cubierta apenas por un cobertor desgastado, yo
hipnotizado por la letra de la canción, por ese sentimiento de confusión, de
sorpresa, de desgaste inmediato. Ella tocó la puerta de la habitación, supongo
que para reconciliarnos, yo no abrí. Ese tema se quedó para siempre asociado a
la tristeza sorpresiva.
Ha pasado 15 años, ya no hago esos berrinches, tampoco otros, hoy estoy sereno, procuro estar ecuánime, relajado, integro. Me encanta el talento de Solomón Burke, un tipo que según veo en los vídeos del youtube canta sentado, seguramente por la poca movilidad de sus kilos, pero transmite tanta energía, su voz es cavernosa y sin embargo muy agradable. Este es el sonido de su blues, el rithym and blues y el rock.
Mientras me acerco, veo tres chicos en una moto que, sonriendo me rebasan por la derecha, una pareja en la esquina escurridizos buscan estar cómodos para darse besos, los taxis, la gente que va, los que se cruzan, los que despiden, me digo ¿Qué es lo que nos queda ante la velocidad de la vida con sus ingredientes y sabores?.
Naturalmente que la música.
¿Quieres compartir mi buen humor?
Release
Date: March 22, 2011Duration54:36GenreR&BStylesCountry
SoulDeep
SoulSoulSouthern SoulRecording DateOctober, 2009
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Halyl
YO: Jugamos y estudiamos en el día, y dormimos en la.....
HALYL: ¡Cama!
YO: Después de la cena vamos a dormir, cuando dormimos, cerramos los...
Halyl: "La puerta"
¿No quieres ir a la escuela, entonces que quieres ser?
Doctor, -no
licenciado, -no
Profesor, -no
Ingeniero, -no
¿entonces?.... ¡NIÑO!
¿No quieres ir a la escuela, entonces que quieres ser?
Doctor, -no
licenciado, -no
Profesor, -no
Ingeniero, -no
¿entonces?.... ¡NIÑO!
martes, 28 de octubre de 2014
Porqué no tengo unos tenis converse.
¿A que edad me puse mis primeros converse?. .. a ninguna, nunca he tenido, usado, deseado ninguno de esos.
¿Porqué?. No me compraron mis padres, no me los exigieron en la escuela, no me atrapó su moda.
Estos tenis que han sido por varias décadas objetos de consumo tienen una historia sobresaliente. Fueron creadas al principio del siglo XX y su uso era estrictamente para jugadores de baloncesto.
¿Qué los hizo tan populares?.
La pregunta del millón. Celebridades del arte pop los usan para imponer un estilo, sellan su personalidad con esa marca, han evolucionado muy poco, están hechos con suelo de goma y forro de lona. Los hay para todas las edades y géneros.
Son incluso fashions y los jóvenes para sentirse cool exigen tener uno o más pares en su armario.
Luego entonces porque no tengo o no he tenido.
Mi madre que era la que se ocupaba de mi imagen durante los primeros años siempre eligió Zapatos Canadá y que fueran de vestir, nada de andar con modelos anti estéticos y que fueran parte de una colectividad marginal, y los converse eran solo tenis para jugadores.
Cuando acompañaba a mi tio a sus juegos vespertinos en la cancha de basquetbol del barrio, veía que algunos jugadores usaban converse sin calcetines incluso, naturalmente no era nada cool, esa imagen si se me quedó grabada.
No practico ordinariamente un deporte, tampoco soy aficionado a alguno, quizá por ello mismo no tengo tenis converse. Si tengo un par de tenis pero son más comunes, nada "All star".
Es cierto que son el icono de una generación, y me atrevería a decir que de dos o tres generaciones; alguna vez vi ilustraciones de revistas con fotografías de converse colgados sobre cables de fluido eléctrico que conectan el suministro a casas, fotos que dejaban ver claramente la marca y el ambiente en que se producía este fenómeno de lanzar converse a los cables e ir coleccionándolos ahí.
Con respecto al precio diré que se ha incrementado, pues al haber tantas marcas que copiaron el modelo, los originales tuvieron que elevar para posicionar su marca, una ocasión que mi hermana preguntó por un par, escuché algo así como Dos mil quinientos pesos. ¡nada más!.
Los lavas, los pintas, los combinas, los retratas, son algunas actividades de los usuarios de este tipo de calzado, todos los celebran, creo que los prueban para no estar fuera de onda, para tener que decir algo sobre ellos, son como el refresco de gas sabor cola, que todo mundo elige por encima de la pepsi.
Esto opinó a quien pregunté en las redes sobre este tipo de tenis: "Wow los converse son los mejores no hay nada mejor que una zapatilla tan cómoda e tenido 4 pares son perfectos y los seguire usando mientras viva CONVERSE".
No sé si tendré un par algún día...tal vez para complacer a alguien he de pponérmelos.
¿Porqué?. No me compraron mis padres, no me los exigieron en la escuela, no me atrapó su moda.
Estos tenis que han sido por varias décadas objetos de consumo tienen una historia sobresaliente. Fueron creadas al principio del siglo XX y su uso era estrictamente para jugadores de baloncesto.
¿Qué los hizo tan populares?.
La pregunta del millón. Celebridades del arte pop los usan para imponer un estilo, sellan su personalidad con esa marca, han evolucionado muy poco, están hechos con suelo de goma y forro de lona. Los hay para todas las edades y géneros.
Son incluso fashions y los jóvenes para sentirse cool exigen tener uno o más pares en su armario.
Luego entonces porque no tengo o no he tenido.
Mi madre que era la que se ocupaba de mi imagen durante los primeros años siempre eligió Zapatos Canadá y que fueran de vestir, nada de andar con modelos anti estéticos y que fueran parte de una colectividad marginal, y los converse eran solo tenis para jugadores.
Cuando acompañaba a mi tio a sus juegos vespertinos en la cancha de basquetbol del barrio, veía que algunos jugadores usaban converse sin calcetines incluso, naturalmente no era nada cool, esa imagen si se me quedó grabada.
No practico ordinariamente un deporte, tampoco soy aficionado a alguno, quizá por ello mismo no tengo tenis converse. Si tengo un par de tenis pero son más comunes, nada "All star".
Es cierto que son el icono de una generación, y me atrevería a decir que de dos o tres generaciones; alguna vez vi ilustraciones de revistas con fotografías de converse colgados sobre cables de fluido eléctrico que conectan el suministro a casas, fotos que dejaban ver claramente la marca y el ambiente en que se producía este fenómeno de lanzar converse a los cables e ir coleccionándolos ahí.
Con respecto al precio diré que se ha incrementado, pues al haber tantas marcas que copiaron el modelo, los originales tuvieron que elevar para posicionar su marca, una ocasión que mi hermana preguntó por un par, escuché algo así como Dos mil quinientos pesos. ¡nada más!.
Los lavas, los pintas, los combinas, los retratas, son algunas actividades de los usuarios de este tipo de calzado, todos los celebran, creo que los prueban para no estar fuera de onda, para tener que decir algo sobre ellos, son como el refresco de gas sabor cola, que todo mundo elige por encima de la pepsi.
Esto opinó a quien pregunté en las redes sobre este tipo de tenis: "Wow los converse son los mejores no hay nada mejor que una zapatilla tan cómoda e tenido 4 pares son perfectos y los seguire usando mientras viva CONVERSE".
No sé si tendré un par algún día...tal vez para complacer a alguien he de pponérmelos.
martes, 14 de octubre de 2014
Lo que me da alegría.
Como si fuese un alfabeto nuevo, voy descubriendo que es lo que me hace sentir felicidad a mis treintaytantos; naturalmente lo hace el cuidar la vida y ayudarlos a que sepan que el sentido de la vida es disfrutar sin preguntarnos si lo merecemos o no.
Me alegra aprender de mis hijos, aprendo de los filósofos que son ellos, de su asombro, de esa inocencia que nos esmeramos en perder algunos solo para perder la capacidad de asombro tan necesaria para gozar el instante.
Soy feliz, soy un padre, esposo, hijo, ciudadano feliz.
Me alegra aprender de mis hijos, aprendo de los filósofos que son ellos, de su asombro, de esa inocencia que nos esmeramos en perder algunos solo para perder la capacidad de asombro tan necesaria para gozar el instante.
Soy feliz, soy un padre, esposo, hijo, ciudadano feliz.
martes, 7 de octubre de 2014
La isoportable otrerad
1.- La humanidad le gusta complicarse para estar ocupada en cosas simples, el desconocimiento del otro en el entendido que es igual a si mismo; luego entonces aplica torpemente
un silogismo, “pienso, luego existo”, yo corregiría “pensamos, luego existimos.
![]() |
| Fotografía. |
*La culturización de la educación es un
acto de romper con lo que ya existe; es una mentira que a los que se educa se
les enseña todo, porque ya saben mucho, solo que saben distintas cosas y eso ya
es estar educado. ¿Pero habrá un fin a tanta falta de conciencia para con los otros?
I.- ¿Quiénes
son en realidad los animales?
La
respuesta a esta interrogante la tendrá muy claro el lector al concluir este
capítulo. Animales decimos es la especie que coexiste con la humanidad y que
por “sentido común” o “divino” está a su disposición.
Animales
sin raciocinio y sin ninguna clase de derechos, pues su animalidad no les
permite compararse a los humanos.
¡Eres
un animal!, gritamos exasperados cuando censuramos una conducta anormal en el
otro, sin reflexionar que ser animal es actuar por instinto, por necesidad y
ciertamente sin razón, lo que los exime de toda responsabilidad “social”.
Ser
animal es un halago porque nuestra
civilización está alreversada, torcida en sus principios, pregona y predica lo
que no cumple: El respeto. El respeto a los otros.
Bertrand
Rusell mencionaba en el texto “La conquista de la felicidad”, que los
verdaderamente felices son los animales que no se preocupan por su suerte ni
por las posesiones materiales. Lo que me lleva a pensar en que la cultura de la
sociedad individualista se acentúa la
feroz indiferencia hacia los compañeros de vida.
En la
historia del mundo sobran ejemplos de agresiones a las diferencias culturales,
los han recogido los historiadores, pero muy probablemente la mayoría de ellas
no ha sido documentada y mucho menos imaginada.
Con
cada año que nace quedan olvidados y por “olvidados” quiero decir “muertos”
tantas expresiones culturales autóctonas, auténticas, originales, únicas,
irrepetibles y por tanto distintas de las que son mayoría.
“La
mayoría gana” dicen los infantes en el aula para dar a conocer una decisión que
no es unánime, pero a la que tendrán que acatarse los demás, y esos demás si no
se integran sufrirán algún tipo de presión a fin de integrarse, so pena de
seguirse incrementándoseles el acoso y la violencia.
Esta
mayoría que no integra nada y que no recoge lo que puede y debe de lo diverso y
lo distinto, aniquila una cultura. Para ello me permito dar mi versión libre de
lo que Fray Bartolomé de las casas relata en sus “Crónica de las indias[i]”. Los conquistadores
españoles al invadir la cultura nueva traían con la finalidad de mantener
amedrentada a la población unos mastines feroces a los que alimentaban con
carne de los indígenas.
Crueldad
que justificaban diciendo que los indios no eran cristianos y por tanto tampoco
tenían alma, por lo que ningún pecado representaba para ellos dicha crueldad. Este
acto era algo ordinario, la típica pregunta entre ellos en las mañanas de caza
era ¿Cómo te fue hoy? Y la respuesta: “Bien porque quince o veinte bellacos
dejé muertos con mis perros”.
Esta
crueldad e infinidad de injusticias detestables en nombre de una civilización,
en aras de limpiar del mundo lo maligno, borrar lo que no es igual a la mayoría.
Estas
abominaciones siguen ocurriendo hoy y la intelectualidad la sanciona, justifica
o aplaude, son cosas que se permiten por no considerar aceptable la existencia
de uno más igual uno, pero que es otro.
II.-
“Empatía”
Desconocer
que todos somos uno es la ignorancia más dañina y la que provoca no solo
conflictos personales, sino guerras
mundiales. Somos iguales y por ello tenemos los mismos derechos.
Nuestra
civilización debería en primer término promover la aceptación de uno mismo como
ser único y especial y al mismo tiempo reconocer en el otro “otra” persona con
los mismos atributos, pero con distintos modos de entender el mundo y vivir su
realidad.
La
empatía es un término nuevo para este siglo; nuevo relativamente hablando,
significa “ponerse en el lugar del otro”, yo agregaría “Sentir como el otro”,
intentar con mucho empeño “pensar como el otro, comprenderlo y aceptarlo”.
Seres
“luminosos” llamados sabios han predicado desde remotos tiempos que para
alcanzar la paz hay que amar al prójimo como a uno mismo, partiendo de esa
frase dicha con inteligencia y sencillez, uno puede convivir y coexistir sin
temores.
La
educación desde sus orígenes debió tener en claro su misión y meta, construir
la paz
con base en una aceptación de las distintas manifestaciones culturales. No
forzar nuestra inteligencia en pos de un desarrollo individual de nuestras
potencialidades, lo que tristemente nos conduce a la competencia y al combate
de ser mejor que todos.
Por
lo que todo aquel pedagogo que ocupe un cargo directivo en la administración pública
y que tenga poder para incidir en la conformación de los planes académicos en
todos los niveles, debería promover como requisito de pasar de grado, la
afectividad hacia el otro, estar en relación a los demás, no porque sea su
familia, sino porque son otros iguales a uno.
III.-“Los
(insoportables) otros,”
Hoy día
se entrecruzan distintas teorías en la política educativa, hay ocurrencias que
suponen buenas intenciones, como la de “Educar con responsabilidad ambiental” y
“Educar para la diversidad”, pero no hay una que ponga el dedo en la llaga: “Aceptar
la educación del otro”.
Nuestra
sociedad está enfocada en el espectáculo, hoy nuestra necesidad de sentir y
existir es demandada por todos los medios electrónicos gracias a las redes
sociales, el facebook, el twitter, instagram, youtube y otros nos dan muestras
de una sociedad que produce llamados de atención para que sean reconocidos,
pero son tantos que no pueden conectarse como lo hicimos en la realidad.
Parece
que los otros solamente existen en la virtualidad, en una dimensión paralela…”los
otros son los que hacen el ridículo, son los que actúan para mi entretenimiento
pero yo no soy uno de ellos.”
Lo
necesario es sentir que pertenecemos a un grupo, sino estamos dentro somos protagonistas
involuntarios del “manual del rechazo
bien merecido”; y para no ser como el “patito feo” de la historia preferimos
encajar en la cultura que sobresale, la que domina y aniquila, al fin que los
que escriben la historia son los triunfadores.
¿Será
que nos resignaremos a ver normal la agresión entre nosotros?, ¿Es cierto que
nuestra capacidad de asombro está rebasada?, ¿Nos hemos rendido a que sea normal
ser masa?.
Ser
distinto no es malo
IV.-
Nosotros es la palabra que más disfruto
al pensar en la educación, no yo, ni tú, ni ningún otro pronombre que remita la
individualidad, nosotros quiere decir todos al unísono, como uno solo o mejor,
como uno dividido en muchos.
Crecer como humanidad es conveniente
aunque sea egoísta crecer sin que crezcan los demás, damos un paso cuando nos
preparamos, muy bueno fuese que estas reflexiones fueran universales, pero hoy
me basta con creer que al menos uno o dos de mis lectores coincidan conmigo y
que contribuyamos a pensar como los otros para vivir mejor.
[i] Véase: http://books.google.com.mx/
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