lunes, 9 de abril de 2012

LA NECESIDAD DE ESCRIBIR MIS SUEÑOS


EN REALIDAD ME CONVIENE CONTAR MIS SUEÑOS… DE LO CONTRARIO SE CUMPLEN

Es bonito cuando se te cumple, algo que dormido imaginaste, es grato que te sorprenda la realidad cuando se realiza algo fantástico, algo inimaginable, algo fuera de lo ordinario, que bien hace que se logre.

He tratado de no ser afecto a la superchería, pero es común que volvamos a aceptar supersticiones a veces tan arraigadas en tal forma, que no es sencillo verlas en forma objetiva, por eso es triste cuando la pesadilla o lo absurdo de un sueño se cumple, luego entonces, culpamos a fuerzas oscuras, mala vibra, etcétera.

No digo que interpreto mis sueños, (porque no lo hago) a lo más que he llegado es a escribirlos, si acaso, a veces pienso este sueño está super chido y me urge escribirlo, pero a veces me faltan las ganas y no logro plasmar en letras las ideas de mi  sueño.

Que ejemplos tengo, bueno increíbles, desde el asesinato del candidato a la presidencia en el año 1994, como que la selección nacional mexicana, ganará la copa del mundo en el 2052.

Y  he olvidado muchos, quizá importantes en su momento, pero … las evidencias me han dicho que hay una probabilidad posible y probable de anular se efectúe, digo de evitar se cumpla. (si los cuento, o los escribo).
Estábamos en la colonial San Cristóbal, ambos por algunos meses, habíamos estado obligando al destino, venciendo al tiempo, sortendo adversidades, doblegando distancias, y con una agenda apretada mutuamente, y cada quien expresa sus más sinceros y profundos agadecimientos de saberse amado, valorado y respetado, y cada quien aspira y suspira con la dicha plena de satisfacción que provoca triunfar ante los obstáculos que casi logran impedir el reencuentro.

Una felicidad como pocas, muy por encima de cualquier caricia, sobre cualquier catecismo, único, al tiempo explosivo y pausado, sereno, encuentro mágico y de quinta dimensión, esencialmente puro, total y absoluto. 

Pero el tiempo solo permite abrirnos el corazón, sin pasar al hecho físico, y así se termina el tiempo, porque cada quien pertenece a otro mundo, a su respectivo espacio, la despedida es de compañeros respetando la intimidad no compartida, el acto pospuesto. El amor, ahí está, eso que niqué.

Es el presente, pero parece el futuro.  La rutina impide, la desconcentración, hay un mínimo de aceptación, hay serenidad, hay asimilación, pero también hay un tanto de frustración, no mucha, porque el amor debe persistir, aunque como condición nos pongo posponer lo dulce de la entrega, lo sublime del intercambio de besos, arrumacos, apapachos y caricias.

Ocurrió. Y ya tardé recapacité, si caramba, tal como lo soñé, con distinta ciudad, con unas variantes, pero el sueño se cumplió.. . ummmh ¿Por qué no lo conté a tiempo? – hubiese cortado su efecto, evitado cumplirlo.

Y se fueron de nuevo los días, y volvió el olvido, la sombra se escondió, se borró la elucubración de novedades tibias.

Hoy, me desperté con un recuerdo cierto, y la incógnita ¿puede ocurrir?- no, ese oficio no me gusta. MEJOR LO ESCRIBO.

Habías venido a mi ciudad, justo cuando yo de nueva cuenta planeaba ajustar tiempos y forzar causas para estar a tu lado, y  cándida, tan rozagante, tan fresca, tan mía, y tuya, tan propia, te ocupaste en lo tuyo, al enterarme, fui presuroso a verte y volver a ti, tal como siempre.

------ y sabes que?


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Feliz me viste y la prenda de manta que usabas protegía una pequeña y redonda pancita, estabas embarazada. Yo me puse feliz, aunque obvio no era mio, y esa felicidad me dolía y me gustaba, contradictoria dicha, orgullosa derrota. Mi paz era un cementerio de ilusiones. Sonrisa, felicidad y tus ojos diciendo no importa verdad. NO TIENE PORQUE IMPORTAR, ni impedir que esto siga, lo nuestro que es y será por los siglos de los siglos.

Entiendes ahora mi razón por contar este sueño. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Estoy sintiendo malas vibraciones....

Lo malo de ser racional es que te pierdes de algunas experiencias, que la mayoría son cosa común.

 Es frase trillada "Estoy sintiendo malas vibraciones" y - ¿porqué nunca he sentido eso?.

Tendrá que ver con que son una persona segura digo auto justificándome, soy una persona con poca tendencia a desconfiar, mejor dicho, no me agrada ser marioneta del destino. Sin embargo pretender que el azar te respete, es cosa ingenua. Entonces pienso, soy racional y no debería serlo tanto. Recientemente leí el libro "El arte de amar" de Erich Fromm, no asimilo como grabadora sus aportaciones... pero sé que es un libro que el 99.9 por ciento de la gente que yo conozco debería de leer, porque pienso que el motivo de las frustraciones y/o decepciones, y/o malas vibraciones es de gente con poca confianza en sí misma, de aquella que siempre está sintiendo pasos en la azotea, siempre está viendo moros con tranchete, siempre está pensando que alguien, o que todos están comploteando en contra suya.

 El autor del arte de amar, expresa que la humanidad vive en una situación permanente de separatidad que sólo puede ser solucionada por medio del amor. Éste es un arte que requiere aprendizaje y debe ser puesto en práctica; concibe la idea d que la mejor forma que tenemos de expresar el amor, es ofreciendo y dando un amor maduro. Pero, ¿Cómo madurar con sobriedad, talento y estilo?

"Estoy sintiendo malas vibraciones" se refiere a la duda, al temor, a la creencia de que algo anda mal, porque nada puede andar bien, perfectamente bien, nada funciona gratis, y la maldad en el mundo es normal, ordinario, si va bien, da miedo también.

 Los individuos tenemos un instinto de protección que se activa en forma inconsciente y permanentemente. 

Algunos estudios afirman que heredamos nuestros temores, que al nacer hemos ya venido acondicionados al recelo y con una gran dosis de negatividad y pesimismo, pero eso es generacional, es colectivo, quizá con mayor precisión en los países del continente americano, puesto que al ser el nuevo continente, los descubridores al invadir esa parte desconocida del mundo, rasgaron para siempre la autonomía de vida de sus pobladores; he ahí la herencia de la desconfianza.

 Esto lo escribió con sorprendente lucidez el poeta Octavio Paz en su ensayo "El laberinto de la soledad. Pero ¿qué pasa con los europeos, o con esos lugares del mundo que no hay registros de agresión masiva a las costumbres?, ¿Serán menos desconfiados?; ¿Serán sus pobladores felices?. ..

 Al conocernos introspectivamente y reconocernos históricamente, estamos aceptando que heredamos carencias, pero no estancarse es la respuesta, no bajar la cabeza y decir estamos hechos para sacrificarnos. En nuestras manos está el control de nuestras vidas. Al decir estoy sintiendo malas vibraciones, estamos cediendo al impulso de creer que alguien más podría intervenir en nuestras decisiones y pensar así es ser esclavo de nuestra ignorancia.

 Yo pienso que todos somos uno, y que la esencia de la humanidad se nos ha ido repartiendo tal vez no equitativamente, por ello es que ciertas personas presentan menos de esto, y más de aquello. Sin embargo presentar más de algo, corresponde a cada uno, conocernos y aceptarnos, pulir nuestras áreas de oportunidad y lograr potencializar nuestros atributos.

 No podemos seguir victimizándonos. Pienso que si nos educamos y educarnos no solamente en las aulas con conocimiento académico, si nos educamos reflexionando sobre nosotros mismos, porque la base de la felicidad, la clave de estar satisfechos y plenos, es conociéndonos a nosotros mismos, y si nos conocemos entre nosotros, menos dudas tendremos, más sabremos cual es el lugar que nos corresponde y la misión que tenemos.

 Por ello conviene ilustrarse, para ganar libertad y "sentido común", y de esa forma ganar seguridad y autoestima, confianza y evitar sufrir gratuitamente, por eso es que yo, cuando escucho que alguien dice: "estoy sintiendo malas vibraciones", digo, tas pendejo, y , no digas que no es tu culpa, porque,si es tu culpa.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Puntualidad Española

La primera de las canciones del cantautor Joaquín Sabina, que yo escuché, fue la de “El boulevar de los sueños rotos”, el tema me ancló en el lugar donde yo me encontraba, que era el pasillo de la café San Marcos, a espaldas de la catedral Tuxtleca, la deliciosa mezcla de nostalgia y romance, me provocó algunas emociones que no supe interpretar, pero sabía que mi alma se regocijaba apaciblemente en lo sublime de una melodía. Compré el cassette en ese comercio informal, que ofrecía sus artesanías sobre un tapete de terciopelo en el suelo y lo escuché de pe a pa, en la soledad de mi cuarto de estudiante. “Siete crisantemos”, “Incluso en estos tiempos”, fueron otras de las piezas que me hicieron comprender que ese cantante sería mi preferido. En la universidad entre mis compañeros empecé a preguntar si conocían a ese compositor y cantante y me encontré que sí, aunque muy pocos, habían dos o tres, que opinaban que era un gran artista. Un día mi maestro de Literatura, Héctor Cortés Mandujano, lo citó en clase y yo esperé al final para pedirle si tenía más canciones de él, que me las compartiera, así fue como tuve la oportunidad de escuchar algunas otras, como “Así estoy yo sin ti”, “Eva tomando el Sol, “Mentiras piadosas”, y “Eva tomando el sol”, esta última, otra de mis preferidas. Se puso de moda por el año de 1999, cuando apareció aquella colección de Trovadores, un cd que antologaba canciones de Facundo Cabral, Pablo Milanés, María Dolores Pradera, Luis Eduardo Auté y otros, en una producción llamada Trovadores, fue entonces, en muchos de mis compañeros lo escucharon y me supongo también gran parte de la población chiapaneca.
Italia, mi compañera sentimental en aquella época era una estudiante en vías de ingresar a la universidad, sabía la letra de varias de sus canciones, estar a su lado y escuchar a Sabina era una gran aventura, mejor que la muerte chiquita. Las ocasiones anteriores en que Joaquín Sabina ha estado en nuestro estado para tener presentaciones, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, incluso Tapachula, no había podido asistir, sobre todo por razones económicas, pero con ese asunto de que el trovador ha sido minado por las enfermedades y sus adicciones, se rumoraba, que quizá no aguantaría venir a Tuxtla otra ocasión, pues hasta podría encaminarse a mejor vida, chanze. Llegué a Tuxtla, luego de diez años de ausencia, y me instalé en un módico hotel del primer cuadro de la ciudad, el boleto marcaba las 20: 00 horas como inicio del concierto, así que tuve oportunidad de irme a reconocer algunos de los lugares en donde yo pasé la mejor de mis etapas, la de estudiante. El cine, la biblioteca del congreso, el parque jardín 5 de mayo, Plaza Cristal, etc. Ah, la universidad, sí, claro, mi alma mater, la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas.
Para no andar sufriendo con los pagos del conejobus, adquirí mi tarjeta, ya que es más sencillo, poner la tarjetita encima del lector electromagnético, automatizado. No es un buen servicio, se quejan cienes y cienes de usuarios, yo pensaba que nomás lo hacían por contagio o inercia de quejarse por todo, la gente malintencionada. Ahí hay un letrero con la leyenda de “Tuxtla al pie del cañón” y otro recuadro de “Gobierno de Chiapas, hechos no palabras”, en letras grandes dice, - esta unidad presta sus servicios de lunes a sábado de 6 de la mañana a 12 de noche, y los domingos hasta las 23: 00 horas. Ya cuando dan las ocho pe eme, andaba yo todavía afeitándome, quitado de la pena, cuando pienso ,y si es puntual ese cabrón del Sabina… pues no lo creo, si dice admirar tanto la cultura mexicana, algo ya se le habrá pegado, y digo no, si en cualquier parte citan a una hora, y comienzan si no una, dos horas después. Si don Sabina es puntual, aquí los del CONECULTA, se encargarán de retrasarlo, además, ha de haber quien cante algo antes de él, ¿no?, un telonero, un artista que abra el concierto. Salgo del hotel, a las 8: 20 pm, y pido el servicio a un taxi, que me informa que primero va a pasar dejando a un pasaje al mercado de los ancianos, yo en buen plan, le digo que no hay inconveniente, de todas formas, pues voy relajado. Pero mi sentimiento se transforma, gracias a las singulares calles de la capital tuxtleca, el tráfico lento y las rutas alternas, por cuestiones de saber qué cosa, nos tomó veinte minutos el llegar al destino.
Llego al Polyforum de las estrellas, y escucho la música de sabina, pero pensé que algún imitador, el telonero que les platiqué, hay aun gente afuera, hay puestos de playeras con imagen del cantante, bombines y discos. Cuando estoy en el lugar que me corresponde, veo al tipo, rejuvenecido, con voz de rayo, diría él mismísimo Sabina. Rejuveneciste Joaquinito, pienso, el acelerador que pisas, te jugó una broma, o me la está jugando a mí, la Paternina. Me emociona, lo veo y no lo creo, extasiado me entrego al placer de acompañar en este penúltimo tren, al buen Joaquín. Mi gran sorpresa, fue cuando de soslayo veo unos ojos que me recuerdan a Italia, las luces neon a veces y la oscuridad total en otras impiden que la visualice de cuerpo entero, solo sé que esos ojos me le recuerdan. . .pasa media canción más y… ¡Es cierto!, ¡Es cierto! Es Italia, la muy cabrona jija de su santa madre, y viene con su galón, digo con su galán. Ahhhh (suspiro doble, de por medio) a donde andarán aquellos ojos soñadores.
Ella también me ve, si me reconoce mi ignora, como lo sabe hacer quien no se despide, ni concluye la relación, simplemente como buena cabrona un día desaparece del mapa, que si la complutense, que si Ontario, que si la manga del muerto, che cabrona, nomás a secas. Pues ya todo era perfecto mi cantante preferido y mi musa inspiradora, aunque cercana, y muda. ( y lo peor, en brazos de otro) “19 días y quinientas noches”, “Princesa”, “Como un dolor de muelas”, “Noches de boda”. Ajúa, el público de pie, agradece el cantante ha cumplido y en que manera. Conciertazo. Pienso que a la salida, encontraré a mis ex amigos, viejos camaradas, compañeros de mil botellas, Joselito, Hugo, Marco, Paty, José Luis, Luis Felipe, Carolina, alguien que me dé un abrazo, en verdad me caería bien. Pero no, nadie, no hay nadie, dejo pasar más minutos y nada, pasa a lo lejos doña Italia, ya más demacrada que el propio Joaquín Sabina, y eso que es más joven que yo, y pienso: si estarías conmigo, eso no ocurriría. Solo Isaín, el amigo, voy a saludarlo y a tomarme una foto con él, me dice, ya son muchas vos, luego me vas a querer poner departamento. Jajajajajaja reímos. Luego miro el reloj, son las diez con veinticuatro minutos, y digo, lo mejor de este puntual concierto, es que alcanzaré a tomar el conejobus, y así ahorraré los centavos que no me sobran. Asi que al igual que otros, camino del polyforum, a la parada de Soriana, y a esperar en la fila, veo de nuevo la hora, son las 10: 40, si todavía pasa, así lo afirman pues los promocionales, el conejo bus vendrá, ya lo confirmó el gobernador. Umh, más vale reírnos, ahí estuvimos otros veinte minutos y nunca llegó, sabedor, de las repetidas mentiras de las autoridades, tomo un taxi y me embarco al centro.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Me hubiese gustado seguir siendo tuyo

No hubo más mensajes, ni un saludo, un "ven te necesito"--- supongo que el silencio el más claro de los códigos de que ya no hay interés, que nada atractivo, nada incita tu curiosidad. Me atemorizaba el dolor, y fue la crónica de una segunda despedida anunciada. Tengo un millón de suposiciones, y quizá tú también. Comprendo estás molesta, sólo que también eso ha de pasar, por suerte nada es permanente. Cada día, abría el correo para saber si habían noticias tuyas, aunque fuesen malas, y mira que cuando eran malas, si eran mayúsculas, tu estilo incisivo, corrosivo, mortal, no he visto reacción de enojo más colérico más que en las películas de donde aparecen heroínas como Juana de Arco, Elizabeth o Helena de Troya. Nunca hubo nada. Los días siguientes a no encontrarte ni tener señal tuya, me invadió una tristeza, un decaimiento físico y emocional, un no sé ni como me llamo, que dormía hasta pasada las trece horas... y me iba a donde tenía que estar con el ahogo a flor de piel, sin rendir, sin querer sonreír, sin que hubiese algo que me motivara. Hay un poema que dice, me dueles y me gusta que me duela, pero a mi no, a mi no me gusta dolerme de tu ausencia, en fin. Nunca pensé que sobrarían letras para aceptar tu adiós. Sé que no hay un lugar para mi, y querer pegarme a ti, como las rémoras a los grandes, es una aberración. Mala suerte, como dijera la canción otra vez a llorar por los mismos dolores. La emoción que me provocaste, fue de las más intensas, vale la pena, lo que venga, tu amor o tu desprecio, tu buen o mal recuerdo recuerdo, tu odio, incluso. El amor que me diste no estuvo equivocado, nunca pienses eso, fue correspondido y llenó mi vida, de un valor que no me alcanzaría el tiempo de agradecer. Superó toda experiencia. Corazón, ya que así me llamaste... Si existe Dios, que te dé larga vida, paz y salud. pd.- Está de más que lo diga, y sin embargo; AQUÍ ESTARÉ, POR SI ALGUNA VEZ, ME LEVANTARAS, (sería la gloria).

domingo, 18 de septiembre de 2011

Yo quiero que tú sufras como yo

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.
(sABINES)




ESTE VIDEO NO TIENE DEDICATORIA.... ES SOLO UN BUEN VIDEO, ME CONMUEVE. SI ALGUNA VEZ, AMÉ ASI, LO HE OLVIDADO!.

Las niñeces si importan