sábado, 11 de julio de 2026

No aspiro a dar consejos

Me encuentro en la escena 4 del acto 2, con la esperanza de concluir con éxito todas las escenas del tercer acto. Se me viene a la mente aquella frase de Shakespeare: “La vida es teatro”. La existencia consta de primer y segundo acto, entremés, pausa para hidratarse, tercer acto y desenlace.

 

La eterna pregunta que atormenta a la juventud: ¿Qué quieres ser en el futuro? Las respuestas rara vez son acertadas. Abogado, doctor, licenciado en administración de empresas turísticas.

 

Yo mismo me vi y sigo viendo enfrentado a esta pregunta. Me interrogaba y, en esos años adolescentes, soñaba con ser locutor de una emisora de radio, fotógrafo de algún periódico, o actor de teatro: la actuación me fascinó en gran medida y sigue haciéndolo.

 

A mi generación le era muy divertido responder como lo hacían los comediantes de las televisoras.

      Mmmmh. De grande… ya sé. Seré viejito.

 

Casi nadie sabía cómo lograr sus sueños, solo era responder. Como cuando en la cancha, te llega el balón y lo pasas a alguien más así… como cuando señalas el resplandor del sol al horizonte.

 

En casi todas las familias la preocupación de los padres es influenciar a sus menores hijos para que elijan, decida, proyecten un estilo de vida superior a lo que ellos asumen como pobreza, carencia o dificultades. Es el desasosiego de los padres lo que hace que torturen a sus hijos en el sentido de ser lo que tendrían que ser. 

 

Detrás de cada profesionista, hay una historia. “Nene ¿Qué vas hace cuando seas grande?, entonaba miguel Mateos en la década de los ochenta. La letra habla de esa exigencia de tener éxito, la incertidumbre y la amenaza de ser un perro fracasado.

 

La expectativa era en la mayoría de los casos esperanzadora.

 

 

padre modelo en cuanto la motivación para perseguir sueños y metas en la vida.

 

En la secundaria descubrí el teatro, y quería yo dedicarme a eso. En la Prepa elegí el área de Ciencias Sociales, porque se me hace igual de importante e infravalorada por sobre las Matemáticas y la Química, (más imaginación, más poder). Estudié Ciencias de la Comunicación que es también suma, resta y equivalentes, pero desde el aspecto humano.

 

Yo no pensé en ser presidente, ni estrella de rockanroll, yo soñaba ser un juglar, un bufón, un antihéroe. ¡Eso! Y si pagaran por leer…o escribir, yo de grande hubiese querido elegir eso.  Pero ¿Pagarían por eso?

 

Mis padres, tuvieron paciencia suficiente y el  tino para aceptar y entender que lo mio era eso, la comunicación interpersonal, extrapersonal, organizacional, etcétera.

 

A los 21 años, recién había concluido la carrera, me encontraba haciendo el servicio social en el departamento de Comunicación de la Dirección General del Colegio de Bachilleres de Chiapas. Un día, un maestro (que fungía como Director de un plantel) llegó urgido porque necesitaba para la semana siguiente un profesor de Redacción e Inglés. Todos voltearon a verme, señalándome con el dedo al reconocer que poseía ambas habilidades. Así es como inicié en el año 2000 mi carrera como profesor.

 

Continué ejerciendo mis múltiples facetas. He estado en la cabina de radio, he realizado cápsulas informativas, entrevistas, reportajes, escrito artículos, guiones de cortometrajes, y en la fotografía he hallado placer; he encontrado lo positivo en cada uno de estos ámbitos.

 

Ahora, me siento en la escena 4 del acto 2. Espero cerrar con palmas batientes todas las escenas del tercer acto.

 

No aspiro a dar consejos, pero: no se preocupen tanto por entender lo que están haciendo, simplemente háganlo. Produzcan, creen, sigan avanzando, recorran la vida con pasión, con determinación, con perseverancia. No se desanimen ni se angustien, porque el futuro surgirá inventado, renovado, transformado. Simplemente "Descubran lo que aman". Entra en estado de flujo y lo demás llegará por añadidura. Y al mirar hacia atrás, descubrirán que ya han trazado un camino.

 

Como aquellos niños que se entretienen armando figuritas con piezas de un rompecabezas, o construyen edificios de juguete con piezas pequeñas de plástico siempre he creído que se nos concede nosotros la vida, como fragmentos de un todo. Al final se ve completo.

 

Y, papás, recuerden: no es sencillo elegir “¿Qué vas a hacer cuando seas grande?” Aconsejen a sus bodoques, pero de tal forma en que no se traumaticen con la presión.

 

#EsdrasCamacho

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